España: Recuperar los ríos en las ciudades

En la ciudad española de Vitoria-Gasteiz, sede del gobierno del País Vasco, durante los años 80 y 90, se despertó una preocupación por el futuro de los espacios verdes ubicados en las zonas naturales periurbanas, ya que se encontraban amenazadas, fragmentadas y degradadas, ofreciendo muy poca seguridad a sus ciudadanos.

Todo esto se debió a un desarrollo urbano sin planificación, que fue depredando las zonas naturales contiguas a la ciudad: en este escenario, muchas zonas de alto valor ecológico, como bosques y humedales, se encontraban totalmente infravalorados.
Para revertir esta situación, debieron pensar en la manera de hacer que la trama urbana se relacionara con los espacios naturales, como una manera de valorizar esos sectores degradados de la ciudad. De este modo no sólo se intentaba aumentar la plusvalía, sino que el interés de las personas por estas áreas.
Para muchos, relacionar los espacio naturales con la trama urbana puede parecer una manera evidente de recuperación urbana. Pero en la capital vasca fueron más allá: restauraron todas las zonas naturales, incluido un recorrido de agua dentro de la misma ciudad: el río Batán.
En otras palabras, ¿se imaginan que en Chile abriéramos el pavimento de la Avenida Argentina, en Valparaíso, para recuperar el curso de agua que pasa por ahí abajo? Bueno, esto mismo es lo que hicieron en el eje central de Vitoria-Gasteiz.
Restauración del corredor ecológico
El río Batán pasaba por lo que hasta hace algunos años era la avenida Gasteiz, principal arteria de la ciudad. Éste fue canalizado de manera subterránea para permitir el desarrollo urbano, específicamente para construir una gran avenida conectora, fundamental para la movilidad urbana.
Pero luego de unos años, los planes de restauración ecológica y potenciación de la biodiversidad llevaron a pensar en estrategias nuevas, con un plan inédito: reconstruir el río en el espacio que originalmente ocupaba. Es decir, en la avenida.
Tan categórica y rotunda fue la intervención del Ayuntamiento en la Avenida Gasteiz que se eliminaron 500 plazas de estacionamientos y cinco vías para automóviles. De este modo pudieron obtener suficiente espacios para la recuperación del recorrido de agua, en una aproximación hacia el paisaje original a través de una operación compleja de transformación urbana. ¡Toda una apuesta hacia las sostenibilidad!
¿Qué es un anillo verde?
La avenida Américo Vespucio recorre todo el perímetro de la ciudad, formando un anillo de conectividad. Pero ¿una vía con estas características es la única forma de hacer conectividad en el perímetro urbano? (Foto: Plataformaurbana.cl).
Esta intervención se enmarca dentro de una estrategia de conservación de biodiversidad a gran escala. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz decidió realizar un plan de recuperación de espacios verdes para rescatar y poner en valor los bordes urbanos, formando una extensa red de zonas verdes interconectadas. Es decir, una red de espacios verdes periurbanos… o un anillo verde.
En las grandes urbes existen extensas carreteras de circunvalación. En el caso de Santiago, por ejemplo, la avenida Américo Vespucio recorre todo el perímetro de la ciudad, formando un anillo de conectividad. Pero es necesario preguntarse: ¿una vía con estas características es la única forma de hacer conectividad en el perímetro urbano?

Para dar respuesta a esta pregunta necesitamos entender los cuatro objetivos que fueron establecidos por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, para construir el plan de transformación y recuperación de los espacios verdes:
    •    Promover la conservación de los enclaves naturales periurbanos y la restauración ecológica de otros espacios periféricos recuperables, creando un continuo natural en torno a la ciudad.
    •    Integrar los parques periurbanos en la trama urbana, conectándolos con el entorno natural. De esta manera se mejora la accesibilidad física y ecológica entre las zonas verdes urbanas y los espacios naturales del municipio.
    •    Acondicionar los espacios periurbanos para fomentar el uso público en ellos, contribuyendo a satisfacer la demanda ciudadana de lugares de ocio al aire libre, al tiempo que amortigua la presión sobre otros espacios naturales más frágiles.
    •    Aprovechar la recuperación y el acondicionamiento de los nuevos espacios para promover la sensibilización y la educación ambiental, con la pretensión última de implicar a la ciudadanía en su conservación

Los objetivos buscan establecer una continuidad entre zonas ecológicas, formando corredores que conectan todo el perímetro de la ciudad. Es decir, formando un anillo verde en el que se emplazan los siguientes parques naturales, con sus características particulares: Armentia, Salburua, Zadorra, Olarizu, Paseo del Alegría y Zabalgana.
Estas zonas pueden ser espacios naturales como, por ejemplo, humedales. Sin embargo, también pueden ser áreas productivas que contribuyan a entregar beneficios sociales, como huertos ecológicos urbanos, fomentando el uso de los espacios remanentes.
Estos espacios sociales también permiten el ocio y la educación de las personas, promoviendo, además, que puedan ser más productivos. De hecho, la incorporación de huertos en el año 1998 al sistema de zonas naturales del anillo verde ha potenciado tres de los cuatro objetivos establecidos.
Cambio de mirada
En Vitoria-Gasteiz tomaron la decisión de eliminar 500 estacionamientos y cinco vías para automóviles en su avenida principal, con tal de reconstruir un río desaparecido. Al mismo tiempo, en su anillo perimetral restauraron y potenciaron las áreas verdes, formando una red de parques de alto valor ecológico, paisajístico y social.
Con esto no sólo logró recuperar la biodiversidad de la zona, sino que pudo revalorizar las zonas urbanas aledañas a las áreas verdes recuperadas. Todo esto le valió el nombramiento como Green capital, por parte de la Unión Europea, fijando las miradas del mundo en sus políticas y actuaciones, atrayendo a turistas, investigadores y académicos.
La experiencia del País Vasco nos demuestra que la lógica de las grandes carreteras no es la única manera de hacer ciudad y que el automóvil no es el único protagonista del espacio público. Esta mirada del urbanismo y de la forma de construir ciudad para los habitantes es un punto que en Chile tenemos aún en déficit: ¡necesitamos planificar ciudades más amigables, armónicas y conectadas con sus entornos naturales, porque nos beneficia a todos!

Fuente: Ecoportal.net

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